Los números y sus intérpretes

Si los números hablan por sí solos, estas semanas post elecciones les surgieron varios intérpretes. Las elecciones primarias del 11 de agosto de 2013 dejaron resultados para análisis cambiantes según pasaron los días y reacomodaron los ánimos tras el impacto inicial. Hubo sorpresas para todos. Para los que se creían dueños de una segura y amplia victoria, y para los que se llenaron de votos que ni calculaban. 


En la hoja final de datos de Villa María se puede apuntar que el accastellismo, representante hoy del kirchnerismo en la ciudad, sigue sosteniendo sus votos por dos motivos: La incidencia que en una franja de la población tienen la figura del intendente Eduardo Accastello y el enorme aparato de propaganda, movilización y manejo de la elección sin igual en la ciudad. En cada elección debe apostar mayor recursos para sostener los mismos o menos votos. 

El radicalismo y la izquierda tienen su porción de votos cautivos que le dan un piso. Distintos en cada caso, insuficiente para sobrepasar expectativas. 

Hay una porción de votantes que fluctúa en el centro y que en ocasiones puede inclinarse levemente hacia la izquierda, y en otras moverse con más soltura hacia la derecha. Oscilaciones que parecen más por simpatía hacia la candidatura que por conversión hacia una propuesta o idelogía. 

La información final -con pequeños ajustes pendientes- de lo que fue la elección en el ámbito local está contenida en un gráfico armado con datos oficiales. Así fue la elección en Villa María el 11 de agosto. 

La estadística que arroje el 27 de octubre permitirá saber si los intérpretes de los primeros números acertaron en su lectura y proyección a futuro.
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