Facebook y el foco de la esquina

Son impresionantes las cosas que ha logrado en este mundo, al menos en esa parte del mundo que puede conectarse a Internet, la aparición de Facebook.

Ni hablar de los reencuentros de viejos compañeros, la búsqueda de personas, la organización y desarrollo de causas solidarias y la difusión de noticias y acontecimientos que tal vez de otro modo no hubieran tenido oportunidad de hacerse conocer.

Lo que nunca imaginé es que Facebook serviría para que me arreglaran el foco de la esquina, y algunas otras cuestiones urbanas que pasaré a contar.

Todo comenzó con esta foto:



La imagen muestra lo deteriorada que por mucho tiempo estuvo la esquina de San Luis y Martínez Mendoza. Los pedazos que se desprendían del concreto eran lanzados por los neumáticos de los autos hacia las casas y veredas cercanas. Por suerte nunca pasó más allá de alguna ventana rota.

La subí a mi Facebook el 14 de febrero de 2010 y el mismo día envié algunas similares a los diarios locales. No hubo mayores repercusiones en ese momento.

Mi sorpresa fue el 1º de marzo, cuando salí a la calle y ví el bache tapado con asfalto. No era el arreglo que esperaban los vecinos, pero valía destacarlo. Así que tomé otra foto y también la subí a Facebook:



La repercusión fue inmediata. Durante los siguientes tres días se sucedieron cerca de 20 comentarios entre más de una decena de usuarios, que incluyeron las intervenciones del secretario de Coordinación General y Desarllo Urbano del Municipio, Héctor Guillermo Muñoz, y la repetida aparición del ya conocido PJ Digitalcordoba, en este caso haciendo de nexo entre el reclamo vecinal y las cuadrillas municipales.

Lo más interesante vino después. Entre los comentarios, sumó su reclamo Marta Luque, quien venía padeciendo con un montículo de escombros olvidado tras el arreglo de otro bache. A través del Facebook advertía del peligro que cada noche representaba ese obstáculo en la calle. Santo remedio: al otro día, el montículo había desaparecido.

Embalados con la cuestión, se sumaron otros reclamos: el foco de mi esquina había dejado de funcionar. Lo mencioné y al otro día, lo estaban arreglando. He aquí la prueba:




Ya la situación tomó otro clima y empezaron a aparecer más reclamos: Dos baches en Santa Fe y bulevar Italia, otro en barrio Las Acacias y otro en Reconquista y Dante Alighieri. Los yuyos de barrio San Justo y la altura de los lomo de burro fueron también tema de reclamo. Los comentarios se duplicaron y también hubo pedidos desde Villa Nueva.

No puedo saber si todas estas quejas fueron atendidas con la misma premura y eficiencia. Pero quedaron dos cosas claras: hay muchas situaciones que deben ser atendidas a lo ancho de la ciudad, y no hay que dejar de hacer el reclamo para que se solucionen.

Lo preocupante, en todo caso, es que salvo la aparición de Muñoz, que de todos modos es un alto funcionario municipal, todas las respuestas se dieron desde un órgano de propaganda partidaria. En mi opinión, deberían ser los estamentos públicos correspondientes los que intervengan directamente, porque para eso están.

¿No es Facebook el lugar apropiado? Puede ser. Pero queda la sensación que cuando el problema se hace visible, también aparece la solución. ¿Y antes, qué? Lo ideal sería que una acción planificada fuera dando respuesta antes que llegue el reclamo. De todos modos, acá en el barrio están contentos, porque ya no vuelan piedras y de noche se puede estar en la vereda, a la luz del farol de la esquina.



Para ver todos los comentarios que dispararon las fotos, ingresar aquí y aquí.
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