Primer bebé nacido en un matrimonio igualitario

Cuando el sol brillaba a más no poder en la mañana de ayer (martes), nació en una clínica de Villa María la pequeña Angelina, la primera beba nacida dentro de un matrimonio constituido entre dos personas del mismo sexo en la provincia de Córdoba. Se trata del cuarto caso de este tipo que se da en el país.

Fue el momento de mayor felicidad para las flamantes mamás Valeria (36) y Daniela (26) en los ocho años que llevan juntas como pareja, una unión que desde octubre pasado cuenta además con el aval de la Ley de Matrimonio Igualitario.

La llegada del nuevo integrante de la familia tenía ya “enloquecidos de felicidad” a tíos y abuelos, especialmente del lado de Daniela, ya que es la primera nieta.

Fue ella la encargada de contarle a La Voz del Interior sobre la llegada de Angelina a este mundo. Dijo que todo salió “súper”, que la beba alcanzó los tres kilos de peso al nacer, “y es hermosa...”, reveló emocionada.

El nacimiento de la pequeña se había programado por cesárea para ayer y a las 8.40 dio su primer grito vital al salir de la panza de mamá Valeria, quien por la tarde se recuperaba favorablemente de la intervención, comentó su pareja.

En julio de 2010, Valeria recibió la confirmación de que estaba embarazada, tras un exitoso segundo intento por el método de fertilización asistida. En ese mismo mes el Senado sancionaba la ley por la que finalmente pudieron casarse el 23 de octubre pasado y darle cobertura legal a esta unión de hecho que mantenían.

La ley esperada. Valeria y Daniela viven en Villa Nueva, donde tienen una carnicería. Ayer no estuvieron detrás del mostrador porque debían atender cuestiones más importantes.


La historia de estas dos jóvenes fue elegida por La Voz del Interior como una de las más representativas en la provincia desde que se sancionó la Ley de Matrimonio Igualitario. Por eso fueron protagonistas entre los hechos más destacados de julio en el Anuario publicado en diciembre de 2010 (foto Sebastián Salguero).

En esa oportunidad contaron con el respaldo que siempre recibieron de sus familias en el devenir de la relación. Y, salvo en contadas ocasiones, no tuvieron que sufrir casos de discriminación por tratarse de una pareja homosexual.

El aval jurídico que les dio la ley vino a consolidar aun más una relación que ya estaba sellada por la decisión de tener un hijo, algo en lo que pensaban y soñaban desde que ambas se habían conocido.

La sanción de la ley “fue como si Dios hubiese avalado todo”, dijo en su momento Valeria, porque así tendría la certeza de que Daniela podría ejercer su derecho de maternidad sobre la beba que nacería meses más tarde.

Ahora son una familia con todas las letras porque la ley argentina se los garantiza. Angelina volverá a su casa mañana (jueves) y podrá comenzar una vida en la que tendrá para sí todo el amor que puede darle una madre, pero multiplicado por dos.



Publicado en La Voz del Interior el 16 de febrero de 2011.

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Gracias a la ley, Angelina está protegida, de Laura Leonelli Morey.
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