El periodismo en cuenta regresiva

Rosana me mandó copia de la contratapa escrita por Ovasldo Bazán en el diario Crítica de la Argentina el sábado 16 de octubre. Me pareció un texto que, en mi respuesta a su envío, califiqué de brillante.

Es una opinión en la que pude encontrar coincidencias línea por línea. Creo que el concepto es claro y es un llamado de atención para mucho periodismo -y más arriba, mucho político- que zapatea sobre la cabeza de quien puede mostrar una mirada, una opinión diferente. Estamos hechos de esas particularidades y no puede ni debe ser motivo de acusación o destierro pensar distinto. No toda diferencia es conspiración o golpismo. La diversidad de pensamiento también es un derecho humano.




Bazán critica las actitudes impávidas de colegas ante la difusión de un video, supuestamente anónimo, en el que se quiere hacer aparecer como que se descubre a un periodista con las manos en la masa.

En You Tube, donde fue colgado el trabajito, se pueden ver la primera y la segunda parte del video emitido dos veces por el programa "6 7 8" de Canal 7, la televisión pública.





Escuché amigos decir que ese programa era bueno. No lo he visto nunca. Pero si llegaron a pasar este material, por la televisión estatal, dándole algún tipo de entidad, creo que se fueron al carajo.

Es tan burda la edición que da risa. Parece una parodia de cámara oculta, en la que el contenido no se sostiene por sí mismo sino que está "pegado con moco" por una voz en off que trata de unir caprichosamente situaciones inverosímiles. Hasta el mismo periodista supuestamente "corrupto", en el momento que aparece, se da cuenta que hay algo fuera de lugar y se retira de la escena, evidenciando que es un armado frágil y totalmente falso.


Hace unos días vino Bazán a Villa María en el marco de la Feria del Libro. Lamento no haberme molestado en ir a escucharlo.

Vale la pena leer el texto completo, pero para los haraganes dejo esta cita con la que el periodista cierra su opinión:

El Gobierno cree del periodismo lo que el Gobierno hace en periodismo, apoyado por gente que en el mejor de los casos cree que roban pero respetan los derechos humanos (¿sería eso posible?) y, en el peor, por mercenarios.

Si nosotros mismos hundimos la profesión, si permitimos que el poder maneje tan claramente nuestro discurso, es al menos paradójico que después nos asombremos que venga Maradona o quien sea y nos pida que se la mamemos. Si a algunos es lo único que le falta.

PD: En el diario La Nación, Carlos Pagni escribió su réplica al video difunido en el canal estatal.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El enojo no conduce a nada, sólo tendrás un ataque de nervios más que otros.
El concepto de periodismo de investigación habría que analizarlo y redefinirlo, adaptándolo a estos tiempos tan vanales (este comentario es un ejemplo de ello).
Si antes éramos o nos creíamos marxistas y hoy defendemos a los periodistas de La Nación por enojo, creo que en nuestra cabeza algo hizo "click" y nos despertó ese carisma que necesita la prensa (en todos sus aspectos, sentidos y medios canalizadores) para ser comprendida a diario en su afán justiciero que tanto desconfía de los tres poderes demorcárivos que llega a ser funcional a los intereses de aquellos que alguna vez, por las mismas razones, fueron a golpear puertas no deseadas.
No sé, es para pensarlo un poco más. Bazán escribe lindo y "6,7,8" es un buen programa (muchos de sus columnistas no estuvieron de acuerdo con el vídeo, deberías haberlo chequeado antes, es la primera materia que deben rendir los chicos en Periodismo I), pero la crisis de las instituciones también llegó a los medios hace tiempo y, dentro de los medios, se está llevando puesto a los periodistas que prometían.

Andres Ferreras dijo...

1-No escribí esto por enojo ni por ataque de nervios. Leí algo con lo que encontré cosas en común y lo difundí en mi blog. Me pareció mejor que inundar de mails las casillas de gente a la que puede no interesar el tema o pensar de otra manera.

2-No defiendo ni acuso al periodista de La Nación (al que no conocía hasta hace poco) o del medio que sea. No es de él de quién hablo sino del proceder, del video trucho armado como una opereta burda, en el canal de que es de todos, no del jefe de turno.

3-Sí sabía que algunos de los columnista y también el invitado del primer día que se emitió el programa, Carlos Heller, desaprobaron la difusión del video. Bazán también lo menciona. Lo de la impavidez se extiende a otras situaciones más allá de este caso particular.

4-Coincido en que la crisis de las instituciones llegó hace rato a los medios. Por suerte, para los que estamos todavía adentro, y tomamos esto como un trabajo y no como una vidriera, y creemos en la noticia desde el interés común y la opinión desde la visión propia, podemos hacer algo para mejorarlo en el laburo diario, tratar de ser hoy un poco mejor de lo que fuimos ayer, en lugar de andar poniendo sellitos y etiquetas.

5-Otra opción es quedarte aplaudiendo cuando descuelgan un cuadrito (que hacía rato ya no debía estar ahí)y se sacan fotos con las Madres, mientras rematan los glaciares, se vuelven terratenientes, esconden la pobreza, sojizan el país (dicen que no, pero sí), aumenta la desocupación y la precarización laboral y un largo etcétera que, si querés, podés no verlo.

6-Blogger también permite hacer comentarios poniendo nombre y apellido.

Anónimo dijo...

Recien te leo Andrés. Impecable tu respuesta como siempre. Sabes que pensaba que chupamedias hubo siempre, fachos o progres, pero chupamedias al fin..dan un no sé qué en la panza.
Y por otro lado, los cobardes opinan desde el anonimato, porque son eso, cagones.
Besos
Rosana Calneggia