Una botoneada

Desde que las chicas de la GPU (Guardia de Protección Urbana) fueron sacadas de la calle porque, según sus jefes municipales, no cumplieron con las expectativas del programa, hay lugares que volvieron a ser un desorden de tránsito.

Estas fotos son de la entrada al jardín de infantes Antonio Sobral, ubicado a dos cuadras de la Municipalidad y a la vuelta de la casa del intendente. Los conductores no tienen ningún problema para estacionar sus autos porque disponen libremente de los espacios para motos, bicicletas y taxis escolares. Además pueden aprovechar bien el ancho de la calle, estacionando en doble y triple fila. A ninguno parece haberle hecho efecto la costosa campaña de educación vial.

Las faltas se suceden cuatro veces por día, cuando entran y salen los alumnos de los turnos mañana y tarde. Pero así como muchos no respetan las normas de tránsito, nadie las hace cumplir.

Una mañana, a las 8.45, cuando se daban por lo menos tres infracciones evidentes en simultáneo, pasó por el lugar un móvil de la policía municipal de tránsito. Los tres agentes vieron las lujosas camionetas doble tracción mal estacionadas. Pero nada hicieron al respecto. Tal vez iban pensando en todos los ciclomotores que iban a secuestrar ese día para después cobrarle cientos de pesos de multa por todas las leyes y ordenanzas que se atreven a infringir...
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